Sepa cómo detectar un esguince de tobillo

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esguince_tobilloEs muy habitual que ocurran distintos accidentes durante la vida, y uno de los más comunes resultan ser los esguinces, pues pueden afectar a cualquier persona, independientemente si es sedentaria o deportista.

Para entenderlo de mejor manera, debe saber que los esguinces suceden cuando los ligamentos que sujetan el tobillo se distienden demasiado, o bien se desgarran. Es una afección bastante habitual porque puede ocurrir por meter el pie en un hoyo, al resbalarse mientras se camina cuesta abajo o simplemente por apoyar mal el pie.

Cuando ocurre un accidente de estas características, la persona debe ir inmediatamente con un médico para poder determinar su gravedad, ya que algunos esguinces de tobillo son lesiones de poca importancia que se curan con muy poco tratamiento. Sin embargo hay otros que pueden ser más graves.

Gravedad de las lesiones

Los tres grados de los esguinces de tobillo, basados en la medida en que se lesionan los ligamentos, son los siguientes:

-Se considera grado 1 cuando es leve, ya que los ligamentos se distienden ligeramente. Y este se puede percibir porque la persona tendrá el tobillo algo dolorido y es posible que lo note un poco hinchado.

-Cuando es grado 2 es  considerado de carácter moderado, y ocurre cuando los ligamentos se rompen parcialmente y la articulación del tobillo se nota demasiado floja, y carente de  tensión. El tobillo duele y es posible que permanezca hinchado durante un tiempo. Asimismo al paciente le costará apoyar el pie afectado y poner peso sobre él.

-La gravedad se extiende cuando es grado 3, pues ocurre cuando hay una rotura total de un ligamento del tobillo, la articulación del tobillo duele mucho y se percibe bastante hinchada.

Además la persona notará el tobillo inestable, y lo más probable es que no pueda apoyar ningún peso en el pie afectado desde el principio.

Primeros auxilios: Qué hacer en casa ante una torcedura del tobillo

El esguince de tobillo es una lesión común de la vida cotidiana, ocurrida cuando hay un sobre estiramiento del tejido que cubre los ligamentos. En ocasiones pasa simplemente porque sufrimos una torcedura hacia el interior al caminar, o al estar de pie, provocando una hinchazón, enrojecimiento y dolor.

Según el grado de la lesión, lo recomendable a hacer si sufrimos de uno en casa es quitar toda carga en las articulaciones de la zona afectada. Quita zapatillas, accesorios y calcetas, y tomar reposo sin cargar el pie. Además, aplicar frío local con hielo cubierto con alguna bolsa de género, buscando reducir la hinchazón.

Posteriormente, se aconseja realizar una compresa con vendaje elástico, firme y que cubra el área de dolor, pero no exagerando la presión. También, mantener el pie en elevación y complementar el tratamiento con algún medicamento antiinflamatorio.