Cuidados con la piel en la radioterapia

La radioterapia es un método importante para el tratamiento que usa radiación para destruir las células tumorales y a cada día que pasa, muchas personas se curan del cáncer gracias a este procedimiento. Por lo tanto, es la radioterapia es una gran aliada en los centros de Oncología.

Igual que cualquier otro tratamiento, la radioterapia también tiene sus efectos adversos pueden causar algunos síntomas, como fiebre, cansancio y fatiga. Pero es en la piel que la gran mayoría de los efectos secundarios se notan.

Todo lo que debes saber

La radioterapia es un método de tratamiento que utiliza radiación para destruir las células que forman los tumores. La radiación es aplicada por un cierto período de tiempo sobre el tumor, con cuidado para no dañar las células sanas, una vez que estas son responsables de la regeneración del área irradiada.

La cantidad de radiación utilizada no es la misma para todas las personas y la dosis necesaria se calcula sobre la base de la información recogida en la fase de diagnóstico de la enfermedad.

Ese tratamiento puede ser recomendado para casos en que se busca la curación total del cáncer, para reducir el tumor o para tratar una intercurrencia generada por el cáncer – como por ejemplo, dolor intenso, sangrado, compresión de la médula. Algunas veces, se realiza de forma aislada o junto con la quimioterapia.

La radioterapia se puede utilizar aún en la radiología diagnóstica, en la que un rayo de rayos x se utiliza para la obtención de imágenes del interior del cuerpo para el análisis médico.

Las reacciones de la piel durante la radioterapia 

radioterapiaDurante la aplicación de la radioterapia,  el paciente debe ser muy cuidadoso con la piel de la zona tratada. La piel se puede poner roja, con apariencia quemada o bronceada, llegando a ser seca y escamosa. También puede causar picazón.

De esa forma, el área que recibe el tratamiento se pone más sensible, similar a la quema por el sol, o incluso tener lesiones y heridas después de la exposición a la radiación.

Por lo general, estas reacciones desaparecen unas pocas semanas después del tratamiento, pero la realidad es que cada persona reacciona de manera diferente al tratamiento. Por lo tanto, es importante saber cómo cuidar de la piel en esta etapa.

Consejos sobre cuidados

1. Lavar el área irradiada con agua y jabón y secar con una toalla suave.

2. No vaya a saunas o utilice bolsas de agua caliente o hielo. Tampoco lámparas solares o cualquier otro material en el tratamiento de la piel.

3. Proteger la piel de la luz solar hasta un año después del final del tratamiento, siempre usando el protector solar contantemente.

4. Evitar la ropa muy apretada y que tengan detalles que puedan molestar la piel de alguna región.

5. No utilizar productos sintéticos de tipo nylon o lycra. La ropa debe ser de algodón.

6. Cuando sea necesario hacer la depilación con pinzas o el afeitado, tener mucho cuidado para no cortarse. Una afeitadora eléctrica es más segura.

7. En las manos, evitar la eliminación de cutículas y tener cuidado al cortar las uñas;

8. Si tienes la sensación de sequedad o descamación de la piel, pase hidratante que no contenga alcohol.