¿Cómo detectar el cáncer de colon?

El cáncer de colon, también conocido como cáncer colorrectal, tiene su origen en el colon o el recto del paciente. Es frecuente que por sus características, al comenzar en el intestino grueso o en la parte final del recto, el cáncer de recto y el cáncer de colon sean agrupados bajo un mismo tipo de cuadro.

14Existen también otros tipos de afecciones cancerígenas que afectan al colon. Entre ellas se encuentra el linfoma, los tumores carcinoides, el melanoma y los sarcomas; sin embargo, todas ellas son poco comunes.

Reconociendo el avance de la enfermedad
Los médicos explican que es posible que el cáncer de colon no cause síntomas visibles en su primera fase. Sin embargo, cuando sí se presentan síntomas, estos incluyen: cambios en los hábitos de evacuación (presencia de diarrea, estreñimiento o reducción del diámetro de la heces), deseos de defecar aún después de haber evacuado recientemente, sangrado del recto, presencia de sangre en las heces, cólicos o dolor abdominal, debilidad, cansancio y pérdida  inexplicable de peso.

La presencia de sangre en la evacuación es quizás el síntoma más visible; sin embargo los especialistas en gastroenterología explican que ésta siempre es brillante y roja, o bien se integra a las heces haciéndolas ver más oscuras de lo que son de costumbre. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes de cáncer de colon sus heces no presentan un cambio de color significativo que pueda ser una señal de alerta clara de la presencia de la enfermedad.

Por otro lado, muchos de estos síntomas también son compartidos por otras afecciones del tracto digestivo, como infecciones, hemorroides o el síndrome de intestino irritable.

Para confirmar la enfermedad, el médico tratante puede realizar estudios de sangre, pruebas de función hepática, examen de sangre oculta en heces o bien una colonoscopía completa, el mejor estudio para la detección del cáncer.

¿Cuándo ir a un gastroenterólogo?

Siempre que sentimos que algo malo está ocurriendo dentro de nuestro organismo, debemos ir a un médico con especialidad general, después de un diagnóstico él debe nos encaminar a un médico con especialidad en los síntomas diagnosticados.

El médico con especialidad hace cientos de exámenes para confirmar una enfermedad, y después de eso, dependiendo del agravamiento de la enfermedad, él recetará medicamentos para controlar o incluso curar el cuadro clínico con procesos quirúrgicos. Un ejemplo de área médica es la gastroenterología, una especialidad que cuida de las las funciones gástricas.

¿Qué es la Gastroenterología?

La gastroenterología es una especialidad gástrica médica que estudia, diagnostica, previene y trata de enfermedades que atacan el aparato digestivo o sistema digestivo. Este sistema que compone todos los seres humanos y también animales, es imprescindible para la vida. efectos_secundarios

El aparato digestivo está formado por todos los órganos que involucran el proceso de alimentación, es decir, desde las glándulas salivares existentes en la boca, hasta las fibras intestinales.

Por ser un sistema grande que involucra más de 20 órganos de nuestro cuerpo, estamos muy propensos a tener algún tipo de enfermedad gastrointestinal o gástrica. Por eso, al menos una vez en la vida todo ser humano ya ha tenido algún tipo de problema involucrando el sistema digestivo y es en esa parte de nuestro cuerpo que consiste en el trabajo ejercido por la gastroenterología gástrica, ellos son responsables de cualquier diferencia funcional que pueda ocurrir en el sistema.

Cuando buscar gastroenterólogo

En presencia de signos y síntomas que indiquen dolor o alteración de la digestión, es indicado buscar un gastroenterólogo, que es el médico especialista en esta área.

Los síntomas pueden ser:

  • Dolor y ardor en la región del estómago.
  • Mareo, alteraciones de humor y mala digestión.
  • Dolor y vómitos después de comer.
  • Ojos amarillos, vómitos, sangrados y aumento de la barriga.
  • Trastornos de la piel y del cuerpo.
  • Diarrea y sangrados en el intestino.
  • Diarrea e hinchazón abdominal después de ingerir leche y derivados.
  • Sangrado por el ano.

Las posibilidades de prevención del cáncer de colon

Los especialistas aseguran que una tercera parte de los distintos tipos de cáncer son prevenibles, mientras que el resto se puede curar siempre y cuando exista un diagnóstico y tratamiento tempranos. Además, cuando el estado de la enfermedad ya está avanzada, los pacientes siempre podrán recibir los necesarios cuidados paliativos.

54Las cifras de impacto del cáncer indican cómo el 60 por ciento de los casos se concentran en Asia, África, América Latina y el Caribe, justamente las zonas geográficas que mayor población en vías de desarrollo mantiene. De ahí la importancia de un enfoque de detección y prevención que los médicos siempre han promovido, sobre todo pensando que el 70 por ciento de las muertes ocurridas por este mal ocurren porque su diagnóstico llega muy tarde.

Prevención y diagnóstico temprano como el principal desafío
En esta prevención es muy destacable la alerta que los especialistas en gastroenterología realizan sobre el cáncer de colon, un tipo de enfermedad que podría ser prevenida si es que se sigue un determinado tipo de dieta. Esto la une directamente con otros tipos de cáncer en que factores relacionados al estilo de vida (como el tabaquismo, el abuso de alcohol y la falta de actividad física) son determinantes en su aparición.

La gastroenterología también ha determinado que la genética tiene un gran peso también en el desarrollo de cáncer de colon. Por ejemplo, enfermedades como el síndrome de Lynch o el cáncer  colorrectal hereditario no asociado a polipolisis hace necesario un análisis completo del árbol familiar para realizar un diagnóstico preventivo.

En los diferentes análisis, los gastroenterólogos agregan que la colonoscopía o el test de sangre oculta en fecas son muy orientadores para lograr detectar el desarrollo de la enfermedad a tiempo.

El cuidado de nuestra dieta es una de las formas de prevención del cáncer de colon, comiendo ingredientes ricos en fibras vegetales, evitando el consumo excesivo de condimentos secos y beber abundante líquido todos los días.

Gastroenterología: la responsable por el aparato digestivo

La gastroenterología es la especialidad médica que se ocupa del estudio, diagnóstico y tratamiento clínico de las enfermedades de nuestro aparato digestivo. La palabra proviene de la unión de los términos griegos Gastro (estómago) y enterohemorrágica (intestino grueso).

El especialista en gastroenterología tiene como responsabilidad no solo el diagnostico, sino que también el tratamiento, si el paciente así lo desea. El profesional debe ser consultado cada vez que la persona tenga problemas o quejas relacionadas y asociadas con el proceso digestivo o las estructuras que forman parte de este sistema.

Los pacientes, generalmente, buscan clínicas especializadas en este ramo, cuando sufren con problemas en el sistema de esófago, estómago, intestino, hígado, páncreas, vesícula biliar y pueden necesitar una consulta gastrointestinal.

Primeras consultas

Antes de la primera consulta con un gastrointestinal, el paciente debe anotar cualquier pregunta o preocupaciones para hablar con el médico. También debe estar preparado para dar al doctor una visión general de su historial médico y reportar cualquier síntoma nuevo.

Después de la toma de enfermera toma de peso, altura, presión arterial, temperatura y otros signos vitales de los pacientes, el médico le hará preguntas acerca de su salud, sus síntomas y su historia médica. Eso ayudara mucho en la hora de discutir posibles diagnósticos, planes de pruebas y el tratamiento.

Otras pruebas y procedimientos

Después de la primera consulta, el doctor puede marcar otros procedimientos para obtener un diagnóstico sólido, solicitando más exámenes. Algunas de las pruebas más comunes son las radiografías gastrointestinales, realización de ultrasonido, la evaluación endoscópica y la colonoscopia.

Acompañamiento

Después de realizar las pruebas y procedimientos necesarios, el diagnostico será el responsable por presentar cuales son los próximos pasos a seguir. Lo que puede ser desde tratamientos más  simples, hasta una variedad de procedimientos quirúrgicos para ayudar a aliviar los síntomas y problemas del tracto digestivo, órganos y sistemas relacionados.

Por qué debemos poner atención a la enfermedad inflamatoria intestinal

Nuestro sistema digestivo es una de las partes de nuestro cuerpo más receptivas a los estímulos estresantes que se nos atraviesan en nuestra vida diaria. Las tensiones y la angustia pueden provocar malestares que se reflejan de inmediato en nuestra cavidad abdominal, al igual que si no tenemos cuidado con nuestra dieta, comiendo en exceso alimentos que son difíciles de procesar para nuestro cuerpo.
Este cuidado especial que debemos tener con nuestro sistema intestinal se debe a que mucha gente padece un cuadro silencioso en el que estas molestias se agravan y se vuelven crónicas. Nos referiremos a un síndrome establecido por la gastroenterología denominado enfermedad inflamatoria intestinal (EII).

enfermedad_inflamatoriaConociendo a un enemigo silencioso
Este cuadro se define como un grupo de patologías inflamatorias del tracto gastrointestinal que incluye a la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y la colitis indeterminada. En la enfermedad inflamatoria intestinal existe una inflamación crónica que permanece por largos periodos y que pueden afectar a todo el tubo digestivo, aunque se ha determinado que el intestino delgado y el colon son los lugares más afectados.
Aún no se conocen del todo sus causas, pero sí se sabe que para desarrollar este cuadro debe existir necesariamente en la persona una predisposición genética. A ésta se une una serie de factores ambientales y que terminan por generar molestias en el paciente.
Debido a que los síntomas son parecidos entre sí, a veces la enfermedad inflamatoria intestinal es confundida con el colon irritable o la enfermedad celíaca. Por ello, a veces el diagnóstico correcto puede llegar a tardar más de tres años en concretarse.
Entre los principales síntomas se encuentran el aumento en la frecuencia o urgencia evacuatoria, la diarrea persistente, dolor abdominal, moco, sangrado en las heces, lesiones perianales, fiebre y vómitos. Estos problemas se presentan de forma intermitente y su severidad puede ser variable.