Una mujer logra dar a luz con 64 años mediante cesárea

Una mujer de 64 años ha logrado dar a luz a gemelos, luego de haberse sometido a un tratamiento de fertilidad por medio de la fecundación in vitro.

38El caso ha acaparado toda la atención de la prensa española, pues la mujer, identificada con las iniciales M. I. A. pudo finalizar exitosamente un embarazo complejo a pesar de su avanzada edad. El tratamiento que pudo dar origen a su embarazo fue realizado en Estados Unidos.

La paciente anteriormente ya había sido madre en dos ocasiones. Sus dos nuevos recién nacidos, un hombre y una mujer, se mantienen en óptimas condiciones de salud. La complejidad del caso obligó a organizar un gran equipo médico alrededor, con profesionales de múltiples disciplinas como ginecólogos, pediatras y matronas, que estuvieron acompañados de un equipo de enfermería y auxiliares en caso de que la intervención de cesárea tuviera algún requerimiento.

Madre a los sesenta
La feliz madre comentó que decidió viajar a Estados Unidos para realizarse el tratamiento in vitro, y tras completarlo exitosamente regresó a España, donde sus médicos decidieron programar una cesárea para el parto.

La sorpresa de un parto por medio de esta técnica a una edad tan avanzada ha quedado empañada luego de las informaciones que circulan en la prensa, donde se menciona que la anterior hija de la mujer, nacida hace seis años, se encuentra bajo el cuidado de los servicios sociales de España. Según se explicó, las autoridades decidieron tomar cartas en el asunto tras denunciar que la pequeña no tenía el cuidado adecuado, se encontraba desaseada y no asistía a clases.

A pesar de que muchos consideran un prodigio el completar un embarazo en óptimas condiciones  con tan avanzada edad, para los especialistas este tipo de casos no deja de ser una anécdota y es más bien considerado una aberración. Algunas clínicas españolas han decidido incluso plantear sus propias autorregulaciones al respecto.

…Y entonces, ¿cuál es la mejor edad para ser madres? 

En realidad no existe una regla que mande a las mujeres a ser madres a una edad determinada, incluso, hay casos en que mujeres cercanas a los 70 años han dado a luz a hijos sanos. Es cierto que biológicamente el cuerpo de las mujeres está mejor preparado para tener un hijo sin mayores complicaciones, pero siempre se trata de una decisión que se debe llevar a cabo en pareja.
Sicólogos y especialistas hablan de tomar la decisión de ser madres sin presiones externas, ya sean estas sociales o individuales. Lo más recomendable es que las mujeres se decidan después vivir plenamente la juventud, acá se entiende terminar una carrera profesional, conocer un poco la vida y el mundo mediante los viajes.
De todos modos los doctores ginecólogos especializados mantienen que la mejor edad son los 25 años para las mujeres, y si lo vemos de una forma, encaja con lo recién dicho.

Diferencias entre el parto natural y la cesárea

Existen muchas diferencias en un parto natural y la cesárea. En general, el procedimiento más recomendado y preferido por las mujeres es el parto natural, también conocido como parto vaginal, aunque el médico también podría optar por una cesárea, en caso de que el parto natural conlleve algún riesgo para la madre o para el bebé.

La diferencia inmunológica
Diversos estudios han descubierto que los partos por cesárea generan en los recién nacidos, y a lo largo de la vida, una deficiencia de factores claves en la prevención de enfermedades inmunológicas. Estos estudios han dado a entender que la flora intestinal de los niños nacidos con cesárea es muy distinta de aquellos nacidos con parto natural. Además se señala que los bebés nacidos por cesárea desarrollan un menor número de células que fortalecen el sistema inmunológico a diferencia de los nacidos por parto natural.
Los expertos han encontrado que practicar una cesárea antes de que el bebé haya resuelto nacer, es decir antes de que se inicie el trabajo de parto por sí sólo, está relacionada con un cambio propio y asociado con la edad gestacional de las células inmunológicas circulantes en los recién nacidos. Esto apunta a que el trabajo de parto natural reforzaría la maduración inmunológica del bebé.

A continuación, una lista con las diferencias entre un parto natural y la cesárea:

Los preparativos

partonatural_cesareaPara un parto normal no existen mayores preparativos más que alistar la ropa para el bebé, los utensilios higiénicos que necesitarán madre e hijo en el hospital, pero existe la incertidumbre de cuándo será el gran día. En una cesárea, madre y médico saben exactamente cuándo nacerá el bebé, pero como se trata de una intervención quirúrgica requerirá exámenes de sangre y electrocardiograma.

La intervención

Sin duda, la principal diferencia entre un parto normal y una cesárea, es que ésta última requiere de una intervención quirúrgica. Esta tiene una duración de entre 40 a 60 minutos, durante los cuales el médico sacará al bebé y lo entregará al departamento de neonatología para chequear su estado de salud. El parto normal suele durar entre las 6 y las 10 horas, considerando el periodo de dilatación.

Cicatrices

A las mujeres que viven un parto natural se les practica una episiotomía, incisión que va desde donde termina la vulva o vagina hasta el ano. Este corte se hace para evitar un posible desgarro de tejidos durante la salida del bebé. Las cesáreas pueden dejar diferentes cicatrices, la más común es una pequeña en dirección horizontal en la parte baja del abdomen, algunas cesáreas de urgencia se puede realizar un corte vertical desde el ombligo hasta el pubis, ésta solo se realiza en casos extremos para sacar al niño lo antes posible.

 

Razones por las que a veces no es posible dar a luz por parto natural

parto_naturalMuchas mujeres embarazadas o con planes de tener hijos, desean que el parto sea lo más natural posible, por lo que no contemplan la cesárea como opción. Sin embargo, a veces esto no depende ni de ellas, ni del médico encargado, ya que hay circunstancias que hacen imposible que la madre dé a luz como quisiera. Existen diversas razones por las que el parto natural no es viable en algunos embarazos, por lo que se programa una cesárea para evitar cualquier complicación. A continuación, encontrarás algunas de las razones por las que un ginecólogo optará por aquel procedimiento en lugar de un parto natural:

1. Feto no está en su posición:

La posición ideal para el nacimiento del bebé es invertida, de modo que al nacer lo primero que salga sea la cabeza y de esta manera no haya riesgo de asfixia. Sin embargo, no todos los fetos se posicionan de esta forma ya que a veces no se giran del todo, quedando en posición horizontal (transversal). Si el feto no se ha girado y continúa en posición podálica (de nalgas) dependerá de la decisión del ginecólogo, aunque también se recomienda practicar una cesárea en ese caso para prevenir riesgos.

2. Pelvis demasiado pequeña:

Resulta un caso poco frecuente, pero a veces sucede que la pelvis de la madre no es lo suficientemente grande como para permitir el paso de la cabeza del feto. En ese caso una cesárea es obligatoria.

3. Bajo peso del feto:

Si el bebé pesa menos de 1,5 kg es recomendable realizar una cesárea, ya que puede existir riesgo de que no resista el esfuerzo que implica un parto.

4. Placenta previa:

Una placenta previa oclusiva obliga a una cesárea. Significa que la placenta, al final del embarazo, se ha posicionado entre el feto y el canal de parto, impidiendo la salida de éste.

5. Enfermedades de la madre:

Afecciones tales como VIH, preeclampsia, virus del papiloma humano o alguna cardiopatía descompensada, impedirán inevitablemente un parto normal.

6. Embarazo múltiple:

Cuando son dos o más fetos, se suele practicar una cesárea para evitar complicaciones. Dependerá de la decisión del ginecólogo, quien evaluará la posición de los bebés y la madurez fetal, entre otras variantes.

Si bien muchas mujeres prefieren el parto natural por la rapidez del periodo de recuperación, esto a veces no es posible. Debemos confiar siempre en la decisión de nuestro ginecólogo, que sabrá tomar la mejor decisión.