Todo sobre hiperplasia en la tiroide y prostática

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La glándula tiroide es un órgano cuya función está controlada por el sistema neuroendocrino. Al reducir el sistema neuroendocrino tiroideo “hace” su función estimulando la proliferación de tejido de mama (proliferación). El hierro aumenta de volumen, que también se pueden formar los nudos.

El término “hiperplasia” (o bocio) significa un crecimiento de tejido. Hiperplasia de la tiroides ocurre con una disminución de su función cuando el hierro comienza a producir suficiente hormona de la tiroides.

Esto sucede con la falta de comida e yodo – que es necesario para la síntesis de hormonas.

Para entender por qué la glándula tiroide crece, es necesario saber la regulación de sus funciones.

En la deficiencia de hormonas tiroideas en la sangre del hipotálamo se producen hormonas que estimulan la secreción pituitaria de la hormona estimuladora de la tiroides (TSH).

Casos de hiperplasia prostática y glándula tiroide

La TSH estimula la glándula tiroides, aumentando la producción de sus hormonas. Si no lo hace y los indicadores de TSH quedan altos por un largo tiempo, entonces comienza la proliferación o crecimiento de tumores, que puede resultar en un adenoma prostático.

La hiperplasia benigna de la próstata y el cáncer de próstata son las patologías prostáticas más frecuentes del hombre adulto y pueden comprometer la longevidad y la calidad de vida de estos individuos.

La hiperplasia prostática se aproxima al 90% en los individuos de más de 90 años de edad, pero sólo entre el 5% y el 20% de los hombres acaban sufriendo intervenciones quirúrgicas para aliviar las manifestaciones clínicas de la enfermedad.

Los pacientes afectados por la HPB presentan síntomas urinarios flotantes, con períodos de exacerbación del cuadro y períodos espontáneos de mejora. Sin embargo, si no se trata, pueden evolucionar con complicaciones como retención urinaria, litiasis vesical, infección urinaria, insuficiencia renal y hematuria macroscópica.

Tratamiento

El tratamiento de la hiperplasia generalmente incluye las hormonas tiroideas. Sin embargo, si se encuentran nódulos sospechosos, esos deben ser retirados quirúrgicamente.

La prevención de la hiperplasia nodular de la glándula tiroide está basada en la ingesta diaria de yodo en una cantidad correspondiente a los patrones de edad, especialmente en áreas donde hay una deficiencia en el ambiente. El diagnóstico, tratamiento y prevención deben ser acompañados por un médico especialista.