Una rutina para mejorar la salud bucal y evitar la ortodoncia

salud bucal

La higiene o salud bucal es algo fundamental para cada persona. Y no sólo decimos esto para que puedas lucir una bella y radiante sonrisa, sino que también para que no tengas algún problema con infecciones en las encías o tener problemas con otras partes de nuestro organismo, como la cabeza o el corazón. Es que cuidar nuestros dientes es fundamental para llevar una vida saludable y también cuidar nuestra apariencia.

Por lo mismo es que es bueno establecer una rutina sobre los buenos hábitos relacionados a nuestra dentadura e higiene bucal. Lo primero que debes saber es que es bueno cepillarse los dientes, luego de cada comida, por lo menos unas tres veces al día y en especial durante la noche. Para esto son buenas las pastas dentales que contienen flúor. Además, blanquear los dientes por lo menos cada dos meses es otra de las claves para lucir una sonrisa radiante. Además de lo anterior, lavarse la boca con agua oxigenada es otro de los secretos de esta rutina, que te brindará muy buenos resultados al momento de mantener tus dientes como nuevos.

Alimentos y bebidas

Los refrescos y las bebidas azucaradas son bastante perjudiciales para la salud bucal, por lo que es recomendable evitarlas si no quieres contraer enfermedades como las caries. Las bacterias en la boca fermentan los restos de comida para producir ácidos en la placa, afectando directamente nuestros dientes. Por esto es que mientras menor sea el azúcar consumida, menor será el trabajo para las bacterias y se reducirá la producción de ácidos que afectan el esmalte de los dientes.

Por otro lado, los alimentos con carbohidratos complejos suelen causar mucho deterioro, ya que se pueden adherir a los dientes y resisten más el contacto con el esmalte, en vez de ser eliminados por la saliva. Para combatir esto, el flúor es bueno, aunque hay que tener cuidado de no sobrepasarse, ya que también puede dañarlos si se utiliza mucho.

La mejor de las alternativas siempre es visitar los servicios odontológicos de un profesional, por lo menos, cada seis meses, ya que esto permitirá saber qué ocurre con tu boca y qué es lo que hace falta hacer para mejorar el aspecto y la salud de tu organismo. Las visitas regulares permiten al médico detectar a tiempo cualquier anomalía desde el inicio y ofrecer un tratamiento adecuado, en el momento oportuno.